origines de la corbata

LOS EGIPCIOS Y LOS ROMANOS

Los Egipcios de las clases pudiendes solían anudarse al cuello un pedazo de tejido de forma triangular y los legionarios romanos llevaban algo similar a la corbata, llamada “focale”. En la buena sociedad segun Seneca, Quintiliano y Orazio, se podía considerar un vanto dejar el cuello descubierto, así que el focale lo llevaban las mujeres, las personas que tenían problemas de salud y los oratores, para proteger sus cuerdas vocales.

LA REVOLUCIÓN FRANCÉS

La fecha de nascimiento de la verdadera corbata se remonta a la segunda mitad del siglo decimoséptimo, con la llegada a Francia de los mercenarios croatos. Con su traje tradicional llevaban un pedazo de tela blanca, dicho "hravatska". La anudaban, formando una rosita y dejando colgar las extremidades encima del pecho. La “croatta” les gustò mucho a los franceses que la adoptaron y la difundieron en todo el mundo.
Hacia el final del siglo decimoséptimo se impuso la costumbre de anudar suavemente la corbata al cuello, con las dos extremidades che se enhebraban en un ojal de la chaqueta o fijados con una broche.
Durante la revolución francés, la corbata se volvió un verdadero status-symbol y por la primiera vez adquirió un valor político: el revolucionario la llevaba negra mientras el contrarevolucionario se la ponía blanca.

EL SIGLO DECIMONOVENO

Vino, luego, el momento de los “incroyables”, gente elegante y extravagante cuya corbata tenía enormes dimensiones y llegaba casi a esconder la barbilla y el labio inferior. Fué importante en este periodo la persona de Lord Brummel que para anudarse su corbata necesitaba la ayuda de dos mozos. Él mismo introdució el empleo del almidón, para que mantuviera su rigidez.
En los primeros años del siglo decimonoveno la A partire dai primi anni dell’Ottocento la forma de la corbata empezó a acercarse a la actual aunque fuera más voluminosa y existieran sólo tres colores: gris, negro y blanco.
La moda había empezado a homologarse con algunas excepciones como el tipo “lavallière”, caracterizada por dos partes iguales de ancho y largo, que se volvió el emblema de los artistas y de los revolucionarios.

Con la reducción de las dimensiones del collar de la camisa, para anudar la corbata, se hacía un sólo giro alrededor del cuello.

Fueron aquellos los años en los cuales la corbata se difundió en todo el mundo.
Las más típicas eran tres corbatas confeccionadas fundamentales: el “nudo” (o corbata larga), la “galla” (o papillon) y el “plastron” (o ascot, bufanda a la inglesa).